Esta semana seguimos con las presentaciones, así que dejadme contaros algo más sobre mí: las mujeres que más me marcaron no eran las que tenían la vida resuelta. Crecí viendo a mujeres que vivían antes de saber. Que se equivocaban sin pedir perdón. Con humor. Que se enfrentaban a las expectativas. Que dudaban, fallaban, se enamoraban mal, se reían de sí mismas. Y, aún así —o precisamente por eso—, nos acompañaron.
Mujeres que escribían: Carrie Bradshaw para entenderse. Bridget Jones para no perderse. Ninguna era perfecta. Ninguna llegaba a todo. Ambas usaban la escritura para sobrevivir. Para no desaparecer en lo cotidiano. Para conocerse mejor. Y lo más importante: en ambas me he visto reflejada. Y apostaría que alguna vez, tú también. Y creo que ahí está la magia.
Aquí vas a encontrar trocitos de muchas mujeres en las que me he visto reflejada. De las que nos inspiraron, o nos hicieron reír. Carrie. Bridget. Rachel. Incluso Rosalía. Puede que te hable de mis mejores amigas. De mi madre. De alguien que me hizo aprender o simplemente pensar más allá esa semana. Y por supuesto, de mí misma. Nos reiremos juntas de lo que pesa. Y de lo que pasa.
Y por si algún día te ves reflejada en las historias de 30 veces yo una décima parte de lo que yo me he visto en ellas, aprovecho para pedirte dos cosas:
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Gracias por leer 30 veces yo. Porque cada una de mis versiones, también puede ser un poco tuya.
Mucho love,
Ce.



