Hoy, como cada día que dedico a la escritura, he venido a probar una nueva cafetería en la ciudad donde vivo: Knopes. Café bueno. Matcha perfecto. Pero lo que más me ha gustado, ha sido su concepto: comparte espacio con Rise, un estudio de Pilates y Barre que respira disciplina, autocuidado y ambición femenina.
Mientras esperaba mi matcha pensé en una frase de Leslie Knope en Parks and Recreation:
Amigos. “Placer”. Trabajo. O placer, amigos, trabajo. No importa en qué orden, pero el trabajo siempre en tercer lugar.
Me ha dado la sensación de que esta cafetería, curiosamente, une las tres cosas de una forma especial. Y esto me llevó a la pregunta de hoy… ¿dónde está el trabajo entre mis prioridades de vida?
Querer ser CEO… pero de tu vida
Al intentar responder esta pregunta, he mirado a mi alrededor y me he dado cuenta de que, a los 30 veo dos cosas en mi entorno:
Te cuestionas tu camino profesional.
O decides ir a por él con todo
Estas decisiones suelen tomar formas muy distintas:
Cambiar radicalmente de sector, como mi amiga Ángela: de aeronáutica a diseñadora de interiores.
Emprender tu propio negocio, como mi amiga Patri con su clínica de fisioterapia pediátrica y maternidad Babymoon.
Reinventarte dentro de tu misma área o sector, como mi hermano con su empresa Groovy Cats de música (conciertazos) para eventos.
Probar algo nuevo sin romperlo todo, como mi amiga Silvia con Kamara Rental.
O combinar varias cosas, para los más atrevidos, como mi amiga Raquel dentro de Wink, su empresa de Reformas e Interiorismo.
Y todas ellas, con lo que conlleve a nivel personal como mujer de 30 años.
Y es que si a los 20 la idea de ser CEO de una gran empresa a lo Miranda Priestly me parecía lo más atractivo — Pausa para decirte que quedan 68 días para El Diablo Viste de Prada 2 — hoy, a los 30, ya no lo tengo tan claro.
Pero hay tres cosas que sí tengo claras:
Mis prioridades. Y estoy tremendamente de acuerdo con Leslie.
Quiero ser “CEO”… de mi vida: tomar decisiones - también profesionales - alineadas con la mujer que estoy descubriendo que quiero ser.
Quiero sentirme realizada profesionalmente. He elegido cuidadosamente este verbo. No es desarrollarme. No es crecer. Es realizarme.
Y esto, amigas me parece mucho más ambicioso.
Y por supuesto, me lleva a la siguiente pregunta: ¿qué significa realizarse profesionalmente?
El Excel de tu vida
Hagamos un cálculo rápido. Si todo va bien, te quedan al menos 30 años más trabajando. Entre 8 y 10 horas al día, cinco días a la semana. Extrapolado, eso equivale a unos 7 años completos de tu vida, 24/7, dedicados exclusivamente al trabajo. Si además sumamos que, con una media de 8 horas diarias, en esos mismos 30 años dormirás casi 9 años enteros, la cuenta es clara: casi la mitad de tu vida adulta ya está ocupada entre trabajo y sueño. No es drama. Es realidad.
Y al hacer este cálculo, un poco de broma, un poco por tomar consciencia, es cuando la pregunta se vuelve interesante:
Si casi la mitad de tu vida adulta se va entre dormir y trabajar…
¿cómo quieres vivir lo que queda despierta?
Yo lo tengo claro: friends, waffles, work.
El FOMO profesional existe
Déjame aclarar que estoy profundamente agradecida por mi situación laboral. Por la carrera que estoy haciendo. Por la estabilidad que me da. Por mi esfuerzo. Por la parte que genuinamente disfruto.
Déjame decirte también que el mundo está cambiando: la IA, un mundo infinito de negocios digitales, trabajar desde cualquier lugar… y siento que eso también puede generarnos cierto FOMO (Fear Of Missing Out o ese miedo a perdértelo) con nuestro día a día profesional.
Por eso para mí es importante responderme qué significa “realizarse” (profesionalmente) para mí. Y así lo he definido:
Encontrar un espacio profesional alineado con lo que soy, con propósito, donde dedicar lo más valioso que tengo - mi tiempo - me lleve a expandirme como persona.
Porque dedicamos mucho tiempo. Porque hay infinitas opciones. Porque empiezo a conocerme mejor.
Y porque ya que tengo que hacerlo… quiero que esté alineado con lo que yo soy al máximo posible.
En definitiva, para que no te defina tu trabajo, defínelo tú.
Muy bien. Y ahora, ¿cómo encuentro el “trabajo” que cumpla con todo eso? ¿Es el momento adecuado para buscarlo? ¿Tengo que dejarlo todo y empezar de cero? ¿Estaría esta decisión alineada con mis prioridades de vida ahora mismo?
Ni idea. Pero ya estoy un paso más cerca de saberlo. Y si te quedas, puede que tú también.
En cualquier caso, como siempre, te invito a dedicarte tiempo. Y a hacerte preguntas. Muchas preguntas.
Mucho love,
Ce.
Nos leemos pronto <3





Me ha encantado. Preguntas que nos ponemos todas tratadas desde un punto muy cercano. Gracias por compartir ésto Ce