7 aprendizajes de 6 meses en Substack y 1 postal de verano
Sobre lo que he aprendido de Substack, la comunidad que me sostiene y lo que viene este verano.
Esta semana se han cumplido 6 meses desde que publiqué el primer email de 30 veces yo: así que hoy no escribo sobre un tema. Hoy:
Celebro con vosotros
Te adelanto lo que viene este verano
Te cuento lo que he aprendido en 6 meses en substack
Carta a mis lectores: Gracias por estos 6 meses.
En enero no tenía un plan. Tenía una necesidad: poner en palabras lo que me pasaba por dentro. Ver si alguien más se sentía así a los 30. No sabía si alguien lo leería. No sabía si me cansaría, si me daría vergüenza, si se me acabarían los temas.
Seis meses después: no me he cansado. La vergüenza sigue ahí cada domingo antes de darle a “enviar”. Y los temas no se acaban.
Pero lo que realmente me llevo es a vosotras. A la persona que escribía sobre algo parecido y nos leímos mutuament. A la que me escribió “llevo años sintiéndome la invitada de mi propia vida”. A la lectora me dijo que el ejercicio de journaling de volver al presente era justo lo que necesitaba. A esas amigas que me apoyan leyéndome y agradeciéndome el último artículo porque le había hecho sentir que no estaba sola. Eso es el verdadero motor de 30 veces yo.
Porque en cada una de mis versiones, habita alguna de las vuestras.
Eso no estaba en el plan. Y es lo mejor que ha pasado. Solo puedo agradeceros, por ser parte de esta comunidad que ahora se siente como un refugio al que volver cada domingo.
Si 30vy alguna vez te hizo sentir acompañada — si un domingo pensaste “necesitaba leer esto” —, o si quieres seguir apoyándome, hoy te pido que celebres conmigo de una manera: recomiénda este espacio a una persona. Solo una. 💌
Lo que viene: Serie “Postales de verano”
Los que me conocen muy bien, saben lo mucho que me gustan las postales. Colecciono desde hace años postales de todo el mundo: de mis amigos, familiares, o de mis viajes. Conecta mis dos cosas favoritas: viajar y escribir.
Hoy, con el comienzo del verano, empiezo una mini-serie hasta septiembre que he llamado “Postales de verano”.
Algo más breve, sensorial, sobre viajar, tiempo de desconexión, placer, libros, descanso… Los temas de siempre pero con un tono más ligero. Lo que el verano me haga sentir, en tamaño postal.
También voy a dedicar más tiempo a que 30vy llegue a más personas, tanto en redes como en esta preciosa comunidad de Substack. Formatos diferentes, notes, nuestro chat... Si me sigues en redes (@30vecesyo.blog en Instagram y TikTok), este verano espero ofrecer más contenido ahí. Y si no me sigues, quizás es buen momento para empezar.
Lo que aprendí en 6 meses escribiendo en Substack
Y ahora sí que sí: para las que también crean, las que tienen un espacio por aquí, una newsletter, o simplemente curiosidad por cómo funciona esto por dentro — aquí van mis aprendizajes reales:
1. No necesitas tenerlo todo claro para empezar.
Empecé sin estrategia, sin plan de contenidos, sin saber si llegaría a febrero. Publiqué. Y luego fui aprendiendo haciendo. El primer paso siempre es publicar.
2. La vulnerabilidad conecta más que la perfección.
Los emails que más respuestas generaron no fueron los más “bien escritos”. Fueron los más honestos. Los que me daba miedo enviar. Si te da vergüenza publicarlo, probablemente es bueno.
3. La comunidad es todo.
Lo mejor de Substack no es publicar. Es la gente que descubres. He conocido creadoras increíbles comentando en Notes, recomendando newsletters, y respondiendo a posts. Esas conexiones valen más que cualquier métrica.
4. Los Notes son tu mejor herramienta de crecimiento.
Si solo publicas y esperas, no pasa nada. Pero si participas, si comentas en otros, si compartes reflexiones, si haces preguntas, Substack te muestra a más gente. Mis mejores semanas de crecimiento coincidieron con ser más activa en Notes.
5. Un email a la semana es suficiente.
Al principio publicaba 2-3 veces por semana. Aprendí (por las métricas y por mi energía) que un envío semanal, bien hecho, con intención, funciona mejor que tres dispersos. La constancia gana al volumen.
6. Recomendar a otras creadoras te hace crecer.
Las recomendaciones mutuas funcionan. Pero más allá de la estrategia: leer a otras mujeres que escriben sobre temas parecidos me ha hecho mejor creadora. Y el ecosistema de Substack se siente generoso cuando tú también lo eres.
7. Escribir es la herramienta más accesible que tengo para escucharme.
30 minutos con un papel y preguntas honestas hacen más que 3 horas scrolleando buscando respuestas en Instagram. Escribir ha sido mi forma de volver a mí. Y compartirlo es lo que lo ha convertido en algo más grande.
Empecé escribiendo para entenderme. Me entendí mejor cuando empezasteis a responder. Gracias por estos 6 meses. Gracias por volver cada domingo. Gracias por hacer de esto un “nosotras”.
Mucho love,
Ce.
¿Conoces a alguien que necesita un espacio así? Recomiéndale 30vy. Solo una persona. A veces lo que alguien necesita es saber que existe un sitio donde no tiene que ser perfecta, sino ella misma.






Felicidades💕 qué lindo es ver a otras personas que ya van unos pasos adelante compartir su experiencia y convertirse en referente para las que estamos empezando un proyecto similar. Soy nueva por acá y ya soy fan de tu contenido🫶🏻 no veo la hora de seguir leyendo lo que viene☺️
Muchas felicidades 👏..qué bonito me encantó con todo y globos..y pues me apunto para no llegar tarde al festejo de un año 😀😀. Ya quiero recibir las postales.